¿Qué mejor momento para recuperar la escritura, para volver a escribir en este blog que tan prontamente dejé abandonado?
Después de tantas indignaciones no escritas pero sí, bien sentidas, vuelvo a escribir en este blog para hablar, no de indignación, sino de orgullo y confianza.
El 27 de octubre amanecí relativamente temprano para recibir al censista junto con mi familia (¡Gracias a Dios no nos robó nada!). Me acerqué a la cocina y como todas las mañanas empecé a hacer el mate. Papá leía en la computadora todos los diarios, los indignantes y los dignos de leer, mientras escuchaba a Víctor Hugo a través de Internet. Mamá estaba sentada en el sillón hablando por teléfono, tranquila, como todas las mañanas.
El 27 de octubre llegó a mí, en principio, como cualquier otro día. A las diez de la mañana el rumbo del día dio un vuelco terrible, increíble.
"Se murió Kirchner", me dijo mi mamá. No entendía bien qué estaba pasando, tenía que certificarlo, prendí la tele y era de lo único que se hablaba: "Falleció el ex presidente de la Nación, Néstor Carlos Kirchner" Tristeza, miedo, preocupación. Estaba consternada y no podía reaccionar.
Hoy, primero de noviembre, después de haber estado en Plaza de Mayo y ver la cantidad de jóvenes, diferencias de clases sociales, gente de todos lados. Después de ver la confianza puesta en Cristina y la esperanza puesta en el pueblo para que este proyecto Nacional y Popular siga el mismo camino que en su momento Néstor empezó. Hoy, entiendo entonces, que el 27 de octubre falleció el hombre que le devolvió la confianza en la política a los jóvenes, el que le demostró al pueblo que podemos estar mejor y debemos seguir mejorando. El hombre que descolgó el cuadro de Videla, aquel que conquistó el corazón de las Abuelas, las Madres y los Hijos. Falleció el hombre que luchó por la unión Latinoamericana, el que le dijo que NO al ALCA. Quien apostó a la independencia económica y al fin de las relaciones carnales con los Estados Unidos. Falleció el hombre que nos sacó de una de las crisis más fuertes que atravesó nuestro país. Un hombre que el día de su muerte los despidieron personas como Forster, Feinmann, Fontova, Víctor Hugo Morales, Víctor Heredia, León Gieco, Andrés Calamaro y más, muchísimos más.
El 27 de octubre del 2010, nació un mito. Nació una lucha. Nació un legado.
El 27 de octubre del 2010 nació, en mí, el orgullo de ser defensora de este proyecto Nacional y Popular.
Gracias por todo,
¡hasta la Victoria siempre, Néstor!








4 comentarios:
Bienvenido el regreso de tu escritura, hijísima!
Me encantó este texto apasionado y, al mismo tiempo, racional y lleno de confianza en el futuro.
Qué bueno que vos, como tantos jóvenes, hayan cobrado conciencia de que de ustedes depende ahora que quienes tienen el poder en sus manos continúen por el camino correcto para poder ir por más, por mucho más.
Gracias mami. Ojalá el poder estuviera instalado en Cristina.
Lamentablemente el poder también lo tienen los medios hegemónicos y los sectores más oligárquicos de la Argentina. Espero que lo pierdan de a poco y el poder quede en nosotros y el proyecto de ella.
Que alegría me das Manu, como me gusta saber que lo que te rodea no pasa indeferente, que lo observas y actuás.
Te quiero mucho, yo soy vos.
Comparto el sentimiento. Lo único que espero es que este hecho no te quite la objetividad que cada uno debe tener para reconocer lo que está bien y lo que está mal. No es un época para tibios, pero tamoco para ciegos. Se fue el mejor presidente sin dudas que yo vi en vida, y probablemente que muchas personas más veteranas que yo también. Una pérdida importante pero que se tiene que levantar como bandera para seguir con este proyecto de país popular y nacional que se está construyendo.
PD: basta de scioli
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